Wednesday, December 20, 2017

Normal? Not so much... (¿Normal? No mucho…)

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This is how the birth of Jesus the Messiah came about: His mother Mary was pledged to be married to Joseph, but before they came together, she was found to be pregnant through the Holy Spirit. Because Joseph her husband was faithful to the law, and yet did not want to expose her to public disgrace, he had in mind to divorce her quietly.

But after he had considered this, an angel of the Lord appeared to him in a dream and said, “Joseph son of David, do not be afraid to take Mary home as your wife, because what is conceived in her is from the Holy Spirit. She will give birth to a son, and you are to give him the name Jesus, because he will save his people from their sins." 

All this took place to fulfill what the Lord had said through the prophet: “The virgin will conceive and give birth to a son, and they will call him Immanuel" (which means "God with us").

When Joseph woke up, he did what the angel of the Lord had commanded him and took Mary home as his wife. But he did not consummate their marriage until she gave birth to a son. And he gave him the name Jesus.
-Matthew 1:18-25

How many times have you read this story? How many times has God shown you some new insight about it?

To me it's amazing how every year God opens my eyes to see some new truth or perspective in this beautiful Christmas story.

This year what stood out to me was how not "normal" this whole story is.

First, a virgin conception...only happened once in history.

A possible divorce...definitely not the "normal" thing in that culture, but it was Joseph's way of trying to save Mary from a worse fate, I believe.

An angelic visit...it had been 400 years since anyone in Israel had recorded a prophetic word from God or angelic vision. An angel in a dream certainly wasn't considered "normal" in those days.

A prophecy fulfilled..."God with us" was something the Jews had not experienced in a tangible way in hundreds of years.

A Savior who came as a baby...not as a conquering king or heavenly visitor. No, Jesus experienced all of life on earth from the very beginning, of a humble birth.

God's story, God's plan wasn't "normal."

This encourages me, because sometimes I feel like my life is so not "normal." Not that I necessarily want it to be...it's just hard at times, feeling like God's path for me is so different than what people expect or understand. Of course, it's nothing like what Joseph and Mary experienced.

But their story reminds me that God is the one who determines what is best. He is the one who says how things should be. What we perceive as "normal" doesn't compare to what God says.

Who are we to say that something is "normal" compared to "strange"?

In reality what God says and does is actually "normal" from an eternal perspective. Our earthly ways are the ones that are strange. =)

And what do we really want in our lives? Do we want to be "normal" or do we want to experience God?

God often works through what is considered "normal," but He often works through just the opposite.

What I admire about Joseph is his faith and his obedience in the midst of not "normal." I wonder if he was the only man in Nazareth who God knew would actually believe and obey. And because he did, Jesus arrived safely in a little stable, and He grew up to be the Savior of the world. 

From not "normal" to miraculous! Sometimes I think that step is a lot closer than we realize.

What might God be asking us to do, that looks not "normal"? Stepping out in simple faith and obedience could be the pathway to a miraculous work of God on this earth.

Christmas is a significant time for us to remember who our God is, to praise Him for what He has done, and to take that next step with Him in faith, wherever He leads us.

I hope this year you'll see something new and special about the miracle of Christmas.

And I pray you'll be filled with faith and obedience, so that Jesus can continue to do miracles on this earth - through you. 
  
Merry Christmas!


¿Normal? No mucho…

 El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.

José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.

Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.

Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.

Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo:

He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,  Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.

Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer.

Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS.
-Mt. 1:18-25

¿Cuántas veces has leído esta historia? ¿Cuántas veces Dios te ha mostrado una  nueva percepción de ella?

Para mí es asombroso cómo cada año Dios abre mis ojos para ver alguna verdad o perspectiva nueva en esta hermosa historia de Navidad.

Este año lo que me llamó la atención es como toda esta historia no es “normal.”

Primero, una concepción virginal… solamente ocurrió una vez en la historia.

Un posible divorcio… definitivamente no era una cosa “normal” en esa cultura, pero fue la manera de José de tratar de salvar a María de un destino peor, creo.

Una visita angelical… Habían pasado 400 años desde que alguien en Israel había registrado una palabra profética de Dios o una visión angelical. Un ángel en un sueño ciertamente no se consideraba “normal” en aquellos días.

Una profecía cumplida… “Dios con nosotros” fue algo que los judíos no habían experimentado en forma tangible en cientos de años.

Un Salvador que vino como bebé… no como un rey conquistador o un visitante celestial. No, Jesús experimentó todo de la vida sobre la tierra desde el mismo comienzo, desde un nacimiento humilde.

La historia de Dios, Su plan, no fue “normal.”

Esto me anima, porque a veces siento que mi vida no es “normal.” No necesariamente que yo quiera que lo sea… Simplemente a veces es difícil sentir que el camino de Dios para mí es tan diferente de lo que la gente espera o entiende. Claro, no es nada como lo que experimentaron José y María.

Pero su historia me recuerda que Dios es el único que determina lo que es mejor. Él es el único que dice cómo deben ser las cosas. Lo que nosotros percibimos como “normal” no se compara con lo que Dios dice.

¿Quiénes somos nosotros para decir que algo es “normal” comparado con lo “extraño”?

En realidad lo que Dios dice y hace es realmente “normal” desde una perspectiva eterna. Nuestras maneras terrenales son las que son extrañas. =)

¿Y qué queremos realmente en nuestras vidas? ¿Queremos ser “normales” o queremos experimentar a Dios?

A menudo Dios obra a través de lo que se considera “normal”, pero con frecuencia obra justo lo contrario.

Lo que admiro de José es su fe y su obediencia en medio de lo no “normal.” Me pregunto si era el único hombre en Nazaret quien Dios sabía que realmente creía y obedecía. Y porque lo hacía, Jesús llegó con seguridad a un pequeño establo y creció para ser el Salvador del mundo.

¡De no “normal” a milagroso! A veces pienso que ese paso está mucho más cerca de lo que nos damos cuenta.

¿Qué puede estar Dios pidiéndonos que hagamos, que parece no “normal”? Salir en fe y obediencia sencillas podría ser el camino a una obra milagrosa de Dios en esta tierra.

La Navidad es un tiempo significativo para que recordemos quien es nuestro Dios, alabarlo por lo que ha hecho y dar el siguiente paso con Él en fe, donde quiera que nos guíe.

Espero que este año verás algo nuevo y especial acerca del milagro de la Navidad.

Y oro que seas lleno con fe y obediencia, para que Jesús pueda continuar haciendo milagros en esta tierra – a través de ti.

¡Feliz Navidad!

Thursday, December 7, 2017

Gracious Beyond Measure (Desmesuradamente Lleno de Gracia)


I apologize that this post is a day late. Seems like the days are flying by and I often lose track.

Anyway, today I want to share a song the Lord gave me in a moment of great need. No matter the circumstances, He continually pours His grace over me. God's grace is greater than every need and far beyond measuring. May we continually respond to His outpouring of grace with hearts of praise. God bless you. 


                  Gracious King

O Lord, how much I need your mercy,
How much I need your grace.
Please cover me with your love,
Fix my eyes upon your face.

Don’t let me wander,
O Shepherd of my soul.
Carry me close to your heart,
Let my will be yours.

Chorus:
Lovely, gracious King,
You alone are my hope,
You’re my security.
Nothing I can boast in,
Except your cross,
And your unfailing love for me.
Jesus, full of grace and truth,
I’m safe in you.
You are faithful,
Forever my gracious King.

Lord, you know my every battle,
You’re my warrior in the fight.
Please keep me in your truth,
Rout the darkness with your light.

In every moment of this journey,
You surround me with your grace.
With a humble, grateful heart,
Help me ever sing your praise.

(by Joanna K. Harris)


Desmesuradamente Lleno de Gracia

Me disculpo porque esta publicación sale un día tarde. Parece que los días van volando y con frecuencia pierdo la pista.

En todo caso, hoy quiero compartir una canción que el Señor me regaló en un momento de gran necesidad. Sin importar las circunstancias, continuamente Él derrama Su gracia sobre mí. La gracia de Dios es más grande que toda necesidad y totalmente imposible de medir. Que siempre respondamos a Su derramamiento de gracia con corazones de alabanza. Dios te bendiga.



          Rey lleno de Gracia

Oh Señor, cuánto necesito tu misericordia,
Cuánto necesito tu gracia.
Por favor, cúbreme con tu amor,
Fija mis ojos en tu rostro.

No me permitas vagar,
Oh Pastor de mi alma.
Llévame junto a tu corazón,
Que mi voluntad sea tuya.

Coro
Amoroso, clemente Rey,
Sólo tú eres mi esperanza,
Eres mi seguridad.
De nada puedo jactarme,
Excepto en tu cruz,
Y tu infalible amor por mí.
Jesús, lleno de gracia y verdad,
Estoy segura en ti.
Tú eres fiel,
Para siempre mi clemente Rey.
 

Señor, tú conoces cada una de mis batallas,
Eres mi guerrero en la pelea.
Por favor consérvame en tu verdad,
Derrota la oscuridad con tu luz.

En cada momento de este viaje,
Me envuelves con tu gracia.
Con un corazón humilde, agradecido,
Ayúdame a cantar siempre tu alabanza.

(por Joanna K. Harris)
 

Wednesday, November 22, 2017

Thankful For Who God Is (Agradecida por quien Dios es)


Happy Thanksgiving!

As we celebrate this special holiday here in America, we take time to remember all we have to be grateful for.

I have many things to be thankful for.

I have even more people I am grateful for.

But what I'm most thankful for is who my God is.

He is my faithful Father.
He is my ever-present Friend.
He is my continual Healer.
He is my good Shepherd.
He is my tender Comforter.
He is my wise Counselor.
He is my strong Refuge.
He is my unchanging Anchor.
He is my perfect Savior.
He is my gracious God!

No matter what happens in life, these truths remain. My God is always here, always who He says He is. That is what I am most thankful for - today, tomorrow, and every day.

"Those who know your name will trust in you, for you, LORD, have never forsaken those who seek you." -Psalm 9:10

What truth about who God is are you most thankful for today?


Agradecida por quien Dios es

¡Feliz Día de Acción de Gracias!

Mientras celebramos este festivo especial aquí en los Estados Unidos, tomemos tiempo para recordar todo por lo que debemos estar agradecidos.

Yo tengo muchas cosas por las cuales estar agradecida.

Tengo aún más personas por las que estoy agradecida.

Pero por lo que más agradecida estoy es por quién mi Dios es.

Él es mi fiel Padre.
Es mi siempre-presente Amigo.
Mi continuo Sanador.
Mi buen Pastor.
Mi tierno Consolador.
Mi sabio Consejero.
Mi fuerte Refugio.
Mi inmutable Ancla.
Mi perfecto Salvador.
¡Mi bondadoso Dios!

Sin importar lo que pase en la vida, estas verdades permanecen. Mi Dios siempre está aquí. Siempre es quien dice ser. Por eso es por lo que más agradecida estoy - hoy, mañana y todos los días.

“En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.” –Sal. 9:10

¿Por cuál verdad acerca de quien Dios es estás más agradecida hoy?

Wednesday, November 8, 2017

Guest Post: In Celebration Of Thanksgiving (En Celebración de Acción de Gracias)


Today I have a special treat for you -  a guest post from my mom, Jan Harris. I'm sure you'll be encouraged by her testimony and her wisdom.


In Celebration Of Thanksgiving - by Jan Harris

"In everything give thanks; for this is God’s will for you in Christ Jesus." -1 Thessalonians 5:18 (NASB)

"In every situation [no matter what the circumstances] be thankful and continually give thanks to God; for this is the will of God for you in Christ Jesus." -1 Thessalonians 5:18 (Amplified)

“Wait, God, did you say in everything? In all circumstances? Like when it’s raining and the car won’t start, and I’m surely going to be late for work? When I’ve given my teenager some great advice and he ignores it? When my world is falling apart around me? I’m still supposed to give thanks?”

“Yes.”

Confession time: though I’ve known and understood this verse for years, sometimes I still find it hard to obey. Circumstances challenge me. I don't want to be thankful. Then I hear God saying, “Do you believe I’m sovereign? Do you believe I’m good?”

“Yes, Father. I know you are sovereign. I know you are good. (Pause. Sigh.) So, because I know who you are, I can be thankful. Right?”

“Right.”

Giving thanks may require me to remember all that God is. It may require some determination--and some tears. I may have to ask God to give me grace, because I just can’t be thankful in this circumstance in my own strength—only through the power of the Holy Spirit who lives in me.

Having a thankful attitude, then, is a choice.

For months after my husband died, depression sat on the side of my bed waiting for me to wake up each morning. God taught me what to do. “Hold up your ten fingers. Name something you can be thankful for as you move each one.”

That habit changed my life.

Still today, when life is tough, I make my list of ten things.

First, I’m thankful for Jesus. As a kid, I said that lightly. We were expected to be thankful for Him. As an adult, I say it deeply and truly. I’m overwhelmingly thankful for all Jesus is to me—and to everyone who knows Him.

Then, I’m thankful for His Word. As a missionary, I saw new believers who longed for God’s Word in their own language, and it changed my perspective on my Bible. We are so blessed to have God’s Word—easily available—in many translations—with notes, maps, and helps. Oh, yes. I’m thankful!

Just reviewing those two truths comforts my heart.

But there’s still the hard stuff.

"Through Him then, let us continually offer up a sacrifice of praise to God, that is, the fruit of lips that give thanks to His name." -Hebrews 13:15 (NASB)

God understands that sometimes the choice to be thankful is difficult. He values our thanksgiving and praise in hard circumstances. It is a sacrifice that pleases Him! By His grace, we choose—we choose to thank our Father who is always good.  And little by little, according to God’s economy, that thankful attitude eases our pain.

Truly, we serve an awesome God.


En Celebración de Acción de Gracias

Hoy te tengo un regalo muy especial – una publicación de invitado de mi mamá, Jan Harris. Estoy segura que te sentirás animado por su testimonio y su sabiduría.


En Celebración de Acción de Gracias – por Jan Harris

“Den gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús.” – 1 Ts. 5:18 (NBLH)

“Dad gracias a Dios por todo, porque esto es lo que él quiere de vosotros como creyentes en Cristo Jesús.” 1Ts. 5:18 (DHH)

“Espera, Dios, ¿dijiste en todo? ¿En todas las circunstancias? ¿Como cuando está lloviendo y el carro no arranca y con seguridad voy a llegar tarde al trabajo? ¿Cuando a mi hijo adolescente le doy un gran consejo y él lo ignora? ¿Cuándo mi mundo se está desmoronando a mi alrededor? “¿Todavía se supone que debo dar gracias?”

“Sí.”

Tiempo de confesión: Aunque he conocido y entendido este versículo por años, a veces todavía encuentro difícil obedecerlo. Las circunstancias me desafían. No quiero ser agradecida. Entonces oigo a Dios diciendo: “¿Crees que soy soberano? ¿Crees que soy bueno?”

“Sí, Padre. Sé que eres soberano. Sé que eres bueno. (Pausa. Suspiro.) Entonces, porque sé quién eres, puedo ser agradecida. ¿Correcto?”

“¿Correcto.”

Dar gracias puede exigirme recordar todo lo que Dios es. Puede exigir algo de determinación – y algunas lágrimas. Puede que tenga que pedirle a Dios que me dé gracia porque sencillamente no puedo ser agradecida en esta circunstancia en mi propia fuerza – solamente a través del poder del Espíritu Santo que vive en mí.

Tener una actitud agradecida, entonces, es una elección.

Por meses después que mi esposo murió, la depresión se sentó al lado de mi cama esperando que me despertara cada mañana. Dios me enseñó “Levanta tus diez dedos. Menciona algo por lo que puedes estar agradecida mientras mueves cada uno.”

Ese hábito cambió mi vida.

Aún hoy, cuando la vida es difícil, hago mi lista de diez cosas.

Primero, estoy agradecida por Jesús. Cuando era niña, lo decía a la ligera. Se esperaba que fuéramos agradecidos por Él. Como adulta, lo digo profunda y verdaderamente. Estoy abrumadoramente agradecida por todo lo que Él es para mí – y para todos los que lo conocen.

Luego, estoy agradecida por Su Palabra. Sabiendo que hay creyentes que desean ansiosamente tener la Palabra de  Dios en su propio idioma cambió mi perspectiva de mi Biblia. Somos muy bendecidos por tener la Palabra de Dios – fácilmente disponible- en varias versiones- con notas, mapas y ayudas. Oh, sí. ¡Estoy agradecida!

Solamente repasar esas dos verdades conforta mi corazón.

Pero todavía queda lo difícil.

“Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante El, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan (alaban) Su nombre.” –He. 13:15 NBLH

Dios entiende que a veces la decisión de ser agradecidos es difícil. Él valora nuestro agradecimiento y alabanza en circunstancias difíciles. ¡Es un sacrificio que le agrada! Por Su gracia, escogemos –escogemos agradecer a nuestro Padre quien es siempre bueno. Y paso a paso, de acuerdo a la economía de Dios, esa actitud agradecida alivia nuestro dolor.

Verdaderamente, servimos un Dios maravilloso.

Wednesday, October 25, 2017

A Little More Grace (Un poco más de gracia)


Today I thought I'd repost something from a couple of years ago. It's an excerpt from my book Grace In Time Of Need. God continues to speak to me through it. The truths He used to encourage me many years ago still bless me today. I hope this chapter blesses you as well. 


Elijah’s Cowardice

“That’s it, God! I’ve had enough! I’m done!” Have you ever said that to God? I have. Have you had a day when some little thing (or some big thing) became the final straw? I’ve had more than one day like that. Guess what – we’re not alone. Even the great prophet Elijah had such a moment.

1 Kings 19:1-4 says, Now Ahab told Jezebel everything Elijah had done and how he had killed all the prophets with the sword. So Jezebel sent a messenger to Elijah to say, “May the gods deal with me, be it ever so severely, if by this time tomorrow I do not make your life like that of one of them.” Elijah was afraid and ran for his life…He came to a broom tree, sat down under it and prayed that he might die. “I have had enough, LORD,” he said. “Take my life; I am no better than my ancestors.”

Elijah had just been part of a great victory over God’s enemies. He had defeated the 450 false prophets of Baal. Then the wicked queen threatened him, and he ran for his life. Maybe Elijah wasn’t so much afraid of death as he was just weary and discouraged. He actually prayed for God to take his life. Why? I have had enough, LORD. That’s what he said. 

In that moment, I think we can say that Elijah was a coward. He didn’t want to go on, didn’t want to keep fighting against the wicked people around him. He’d had it! He was done.

I can relate to Elijah’s cowardice. I’ve been there many times myself. At times, like Elijah, I’ve even prayed God would take my life. I didn’t want to face the pain and suffering any more. I didn’t want to keep fighting what seemed a hopeless battle. I’d much rather be in heaven and be done with this awful life on earth. That’s how I feel sometimes.

But look at what happened next. Then he (Elijah) lay down under the tree and fell asleep. All at once an angel touched him and said, “Get up and eat.” He looked around, and there by his head was a cake of bread baked over hot coals, and a jar of water. He ate and drank and then lay down again. The angel of the LORD came back a second time and touched him and said, “Get up and eat, for the journey is too much for you.” So he got up and ate and drank. Strengthened by that food, he traveled forty days and forty nights until he reached Horeb, the mountain of God. (vv. 5-8)

God didn’t say “Ok Have it your way; you can die.” The Lord knew what Elijah needed. He gave him sleep. He provided food and drink, then more rest, then more food and drink. With that provision, God enabled Elijah to travel 40 days and nights. God wasn’t finished with Elijah. He still had things to teach the prophet. He still had work for Elijah to do.

I read this story during one of those times when I’d had enough. After reading it, I said, “Ok Lord, I’m trusting you to provide what I need for the next 40 seconds… the next 40 minutes…the next 4 hours.” Sometimes that’s all we can do – just take the next breath. 

Our heavenly Father always knows what we need when we need it. Elijah needed rest and food. That’s what God provided. No lecture. No sermon. No self-help book. Just grace. And it was enough. God’s grace is always sufficient for our need, even when we feel we have nothing left.

What a comfort it is to know that even a great prophet experienced feelings of cowardice and despair. God didn’t abandon Elijah. He won’t abandon us. He will provide what we need when we need it, until we come to His “mountain” – our true home. What tender grace!



Un poco más de gracia

Hoy quería compartir una parte de mi libro Gracia en Tiempo de Necesidad. Dios continúa hablándome a través de él. Las verdades que utilizó para animarme hace muchos años todavía me bendicen hoy. Tengo la esperanza de que este capítulo te bendiga también.


La cobardía de Elías


“¡Ya está bien, Dios! ¡Ya tuve suficiente! ¡Se acabó!” ¿Alguna vez le has dicho eso a Dios? Yo lo he hecho. ¿Alguna vez has tenido un día cuando alguna cosita pequeña (o una grande) se convirtió en la última gota? He tenido más de un día así. Adivina qué – no estamos solos. Hasta el gran profeta Elías tuvo un momento así.

1R. 19:1-4 dice: Acab le contó a Jezabel todo lo que Elías había hecho, y cómo había matado a todos los profetas a filo de espada. Entonces Jezabel envió un mensajero a que le dijera a Elías: "¡Que los dioses me castiguen sin piedad si mañana a esta hora no te he quitado la *vida como tú se la quitaste a ellos!" Elías se asustó y huyó para ponerse a salvo. Cuando llegó a Berseba de Judá, dejó allí a su criado y caminó todo un día por el desierto. Llegó adonde había un arbusto, y se sentó a su sombra con ganas de morirse. "¡Estoy harto, Señor! protestó. Quítame la vida, pues no soy mejor que mis antepasados."

Elías acababa de ser parte de una gran victoria sobre los enemigos de Dios. Había vencido a los 450 falsos profetas de Baal. Entonces, la malvada reina lo amenazó y él corrió por su vida. Tal vez no estaba tan asustado por la muerte como estaba débil y desanimado. En realidad, oró a Dios pidiendo que le quitara la vida. ¿Por qué? Estoy harto, SEÑOR. Eso fue lo que dijo.

En ese momento, creo que podemos decir que Elías fue un cobarde. No quería continuar, no quería seguir luchando contra la gente malvada a su alrededor. ¡Estaba harto! Estaba hecho.

Puedo identificarme con la cobardía de Elías. Yo misma he estado allí muchas veces. En ocasiones, como Elías, incluso he orado a Dios que me quite la vida. No quería enfrentar más el dolor y el sufrimiento. No quería seguir peleando lo que parecía una batalla sin esperanza. Preferiría muchísimo más estar en el cielo y haber terminado esta horrible vida en la tierra. Así es como me siento a veces.

Pero mira lo que pasó enseguida. Luego se acostó debajo del arbusto y se quedó dormido. 
 De repente, un ángel lo tocó y le dijo: "Levántate y come." Elías miró a su alrededor, y vio a su cabecera un panecillo cocido sobre carbones calientes, y un jarro de agua. Comió y bebió, y volvió a acostarse. El ángel del Señor regresó y, tocándolo le dijo: "Levántate y come,  porque te espera un largo viaje." Elías se levantó, y comió y bebió.  Una vez fortalecido por aquella comida, viajó cuarenta días y cuarenta noches hasta que llegó a Horeb, el monte de Dios. (vrs. 5-8)

Dios no dijo: “Bueno, que sea a tu manera; puedes morir.” El Señor sabía lo que Elías necesitaba. Le dio sueño. Le proveyó comida y bebida, luego más descanso, después más comida y bebida. Con esa provisión, Dios lo capacitó para viajar cuarenta días y noches. Dios no había terminado con Elías. Todavía tenía cosas que enseñarle al profeta. Todavía tenía trabajo para que hiciera.

Leí esta historia durante uno de esos tiempos cuando estaba harta. Después de leerla dije: “Bueno Señor, estoy confiando en ti para que proveas lo que necesito para los próximos 40 segundos… los próximos 40 minutos… las próximas cuatro horas.” A veces eso es todo lo que podemos hacer – sencillamente toma el próximo respiro.

Nuestro Padre celestial siempre sabe qué necesitamos cuando lo necesitamos. Elías necesitaba descanso y comida. Eso fue lo que Dios proveyó. Ninguna conferencia. Ningún sermón. Ningún libro de auto-ayuda. Solamente gracia. Y eso fue suficiente. La gracia de Dios siempre es suficiente para nuestra necesidad, incluso cuando sentimos que no nos queda nada.
Que consuelo es saber que hasta un gran profeta experimentó sentimientos de cobardía y desesperación. Dios no abandonó a Elías. No nos abandonará a nosotros. Proveerá lo que necesitamos cuando lo necesitamos, hasta que lleguemos a Su “monte” – nuestro verdadero hogar. ¡Qué gracia tan tierna!

Wednesday, October 11, 2017

In The Details (En Los Detalles)


"It's only 19 cents."

That's what I could have told myself. That's what I did tell myself, at first.

Then I had to speak up and let the clerk know she had given me the wrong change. She didn't seem too happy about it, but she went looking for some coins. She came back and gave me a handful of change, then walked away. I counted out one dime and seven pennies.

Still not 19 cents.

Now I was arguing with myself for a second time.

"It's only two pennies."

Or is it?

Before I left, I approached her one more time. "You actually only gave me 17 cents," I said. "But I'm going to give you the two pennies."

I said it nicely and without an attitude. But it's possible she still thought I was a jerk or a greedy person. The reality is that I'm a detail person...at least I am in some things. I'm not a detail person when it comes to car engines or which plants go in what kind of soil. If I needed to know those details, I'd find someone who cared enough to know such things.

And that's the point, isn't it? Do we care?

On the job, do we care if we get information correct?
In our relationships, do we care about what matters to others?
In our words, do we care if what we say is accurate?
In this world we live in, do we care about the truth?

Because ultimately, two cents isn't really important. But not giving someone the correct amount they're due ultimately reflects a lack of honesty, which shows a lack of valuing the truth.

We are human, and we will make mistakes. And some of us are more detail-oriented in certain areas than others, I understand that. But what's in our hearts? At the core of who we are, do we value truth as God does?

Because if we do, then I believe it will show in the way we live. It will be evident in what we say and don't say. It will be visible in how we do our jobs and how we treat other people. It will motivate us to pay attention to the important details.

God knows every detail. He cares about every detail. And He lives in us through Jesus.

How often do we remember that Jesus Himself is the Truth? When we love Jesus, we will love Truth.

For me this matter is very convicting and very important. I want to love the Truth. I want to live my life in the Truth, even in the little details.

As I drove away that day, I prayed for the young clerk. Maybe no one ever taught her that truth is important. Maybe she needs to see it lived out in someone's life. Most of all, she probably needs to meet Jesus, the one who is the Truth.

Only Jesus can teach us what is true.
Only He can change us from the inside out.
Only He can empower us to live a life of truth.


Thank you, Jesus, that you are the Truth! Thank you that you know every detail about us. Please give us hearts that love the truth, hearts that care--even about the little things, and hearts that can reflect your life and love to a hurting world. Amen.


En Los Detalles

“Son solamente 19 centavos de dólar.”

Esto es lo que podría haberme dicho a mí misma, en principio.

Luego tuve que hablar y decirle a la empleada que me había dado el cambio equivocado. No pareció muy feliz, pero buscó algunas monedas. Regresó y me dio un puñado de monedas, luego se alejó. Conté un décimo y siete peniques.

Todavía no eran 19 centavos.

Ahora estaba discutiendo conmigo misma por segunda vez.

“Son solamente dos peniques.”

¿No es así?

Antes de salir, me le acerqué una vez más. “De hecho, solamente me diste 17 centavos,” le dije. “Pero voy a regalarte los dos peniques.”

Lo dije amablemente y sin ninguna mala actitud. Pero es posible que todavía pensara que soy una imbécil o una persona muy codiciosa. La realidad es que soy una persona de detalles… al menos lo soy en algunas cosas. No lo soy cuando se trata de motores de carros o cuáles plantas van en qué clase de suelo. Si necesitara saber esos detalles, buscaría a alguien a quien le importaran tales cosas.

Y ése es el punto, ¿no es cierto? ¿Nos importa?

En el trabajo, ¿nos importa si encontramos la información correcta?
En nuestras relaciones, ¿nos importa lo que les importa a otros?
En nuestras palabras, ¿nos importa si lo que decimos es correcto?
En el mundo en que vivimos, ¿nos importa la verdad?

Porque, finalmente, dos centavos no es algo realmente importante. Pero el no entregar a alguien la cantidad correcta que se espera refleja fundamentalmente falta de honestidad, lo que muestra falta de valorar la verdad.

Somos humanos y cometeremos errores. Y algunos de nosotros somos más orientados hacia los detalles en algunas áreas más que en otras, lo entiendo. Pero, ¿qué hay en nuestro corazón?  En el centro de quienes somos ¿valoramos la verdad como lo hace Dios?

Porque si lo hacemos, entonces creo que se mostrará en la manera como vivimos. Será evidente en lo que decimos y no decimos. Será visible en la manera como hacemos nuestro trabajo y como tratamos a otras personas. Nos motivará para prestar atención a los detalles importantes.

Dios conoce todos los detalles. Se preocupa por cada uno. Y vive en nosotros a través de Jesús.

¿Con qué frecuencia recordamos que Jesús mismo es la Verdad? Cuando amamos a Jesús, amamos la Verdad, aún en los pequeños detalles.

Mientras me alejaba ese día, oré por la joven empleada. Quizá nadie le enseñó nunca que la verdad es importante. Quizá necesita verlo en la vida de alguien. Sobre todo, probablemente necesita encontrar a Jesús, el que es la Verdad.

Solamente Jesús puede enseñarnos lo que es verdad.
Solamente Él puede cambiarnos de adentro hacia afuera.
Solamente Él puede darnos poder para vivir una vida de verdad.

Gracias, Jesús, ¡porque Tú eres la Verdad! Gracias porque conoces cada detalle acerca de nosotros. Por favor, danos corazones que amen la verdad, corazones que se preocupan –aún acerca de cosas pequeñas, y corazones que puedan reflejar tu vida y amar a un mundo dañado. Amén.

Wednesday, September 27, 2017

Strong Hearts

A message for the brokenhearted today. You're story is not over. God still turns broken into beautiful.

He heals the brokenhearted and binds up their wounds. -Psalm 147:3



Broken To Beautiful

Broken, shattered,
Pieces scattered.
Is this my life?
Dreams have crumbled,
Idols tumbled.
Nothing left.

Nail-scarred hands,
Heart that understands,
You hold my life.
Healer of the broken,
Truth you’ve spoken,
You are all I need.

My pieces repairing,
While broken, preparing,
A new life for me.
The best plan you weave,
Help me receive,
Your will for me.

Transformed through the pain,
No longer the same,
You are my life.
Your grace shining through,
You change broken to
Beautiful.

(by Joanna K. Harris)

He has made everything beautiful in its time. -Ecclesiastes 3:11a

Wednesday, September 13, 2017

Keep Singing (Sigue Cantando)

Music has always been significant in my life. No matter what I'm going through, there's almost always a song I'm singing...a song of praise, of gratitude, of need, of crying out for more grace, of standing firm in faith, etc.

The Bible says a lot about the importance of singing. One verse says this: 
“Let the message of Christ dwell among you richly as you teach and admonish one another with all wisdom through psalms, hymns, and songs from the Spirit, singing to God with gratitude in your hearts.” -Colossians‬ ‭3:16‬

I don't know about you, but for me, I must keep singing. And in His goodness, God has a way of sending me just the song I need in the moment I need it. As I sing, it feels like something changes...sometimes in my circumstances, or most often inside me. 

The songs God provides become a soundtrack of how God is working in my life. It's beautiful. Because our God is beautiful. 

So here are some of the songs that have blessed me so far this year, part of my soundtrack for 2017. I hope some of them bless you too. 

No matter what you face, may you always keep singing. 

Blessings,
-Joanna


Sigue Cantando

La música siempre ha sido significativa en mi vida. Sin importar por qué esté pasando, casi siempre estoy cantando una canción… de alabanza, de gratitud, de necesidad, de clamor por más gracia, de pararme firme en la fe, etc.

La Biblia dice mucho acerca de la importancia de cantar. Un versículo dice:
“Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón.” -Col. 3:16

No sé de ti, pero para mí, tengo que seguir cantando. Y en Su bondad, Dios tiene una manera de enviarme justo la canción que necesito en el momento que la necesito. Mientras canto, siento que algo cambia… a veces en mis circunstancias o, más frecuentemente, dentro de mí.

Las canciones que Dios provee se convierten en una pista de cómo Dios está obrando en mi vida. Es hermoso. Porque nuestro Dios es hermoso.

Así que aquí están algunas de las canciones que me han bendecido hasta ahora este año. Espero que algunas de ellas también te bendigan.

Sin importar a qué te enfrentes, que siempre sigas cantando.

Bendiciones,


My Redeemer Is Faithful And True
https://m.youtube.com/watch?v=frw2eKj7fTc


Let It Be Jesus 
https://m.youtube.com/watch?v=9dpsIyLZZo4


The Lord Is My Salvation
https://m.youtube.com/watch?v=NjOGX5zT8KU

What A Beautiful Name
https://m.youtube.com/watch?v=nzGX6-PuZxk


What Faith Can Do 
https://m.youtube.com/watch?v=u1JBSQMkQEo




Do It Again 
https://m.youtube.com/watch?v=zbiXg_1lXQk




Wednesday, August 30, 2017

All His Promises (Todas Sus Promesas)


For no matter how many promises God has made, they are “Yes” in Christ. And so through him the “Amen” is spoken by us to the glory of God. -2 Corinthians ‭1:20‬

I love that Paul began this verse with "no matter how many"...which implies there are a whole lot of promises God has given. No matter if He's given you 9 promises or 29 promises, or 109 promises....

But do we really think that way? Do we recognize the multitude of promises God has given us?

Clearly Paul thought God had given abundant promises, because his point in this verse was that ALL of them are "Yes!" in Jesus!

Not a single promise God has given will fail, just as Joshua testified to the Israelites.

Now I am about to go the way of all the earth. You know with all your heart and soul that not one of all the good promises the LORD your God gave you has failed. Every promise has been fulfilled; not one has failed. -Joshua ‭23:14‬

God loves to give promises to His people. And I think He loves it when we receive those promises, believe those promises, and in Christ declare, "Amen! Let it be as you have promised!"

Why?

For His glory! What better evidence of God's existence, love, power, faithfulness and grace is there than when He gives us promises, we declare our belief in Him, and then the world sees Him fulfill His word?

Only Almighty God can do that! Self-help gurus can't, millionaires can't, other religions can't.

So what promises has God given you? No matter how many He's given, they are all "Yes!" in Jesus! Are you declaring "Amen" for each one?

Let's keep speaking "Amen!" by faith, and may God receive all the glory - for promises given and promises fulfilled!


Todas Sus Promesas

Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos «amén» para la gloria de Dios. -2 Co. 1:20

Me encanta que Pablo comienza este versículo con “todas las promesas”… lo que implica que hay muchas promesas que Dios nos ha dado. No importa si te ha dado nueve promesas o veintinueve o ciento nueve….

Pero ¿en realidad pensamos de esa manera? ¿Reconocemos la multitud de promesas que Dios nos ha dado?

Claramente Pablo pensaba que Dios ha dado abundantes promesas, porque su punto en este versículo es que TODAS ellas son “¡Sí!” ¡en Jesús!

Ni una sola promesa de las que Dios ha dado fallará, tal como testificó Josué a los israelitas.

Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita. Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del Señor su Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas.
-Josué 23:14

A Dios le encanta dar promesas a Su pueblo. Y creo que le encanta cuando recibimos esas promesas, las creemos y, en Cristo declaramos: “¡Amén! ¡Sea como has prometido!”

¿Para qué?

¡Para Su gloria! ¿Qué mejor evidencia hay de la existencia, amor, poder, fidelidad y gracia de Dios que cuando nos da promesas, declaramos que creemos en Él y luego el mundo lo ve cumpliendo Su palabra?

¡Solamente el Todopoderoso Dios puede hacer eso! Los gurús de auto-ayuda no pueden, tampoco los millonarios ni otras religiones.

Entonces, ¿Cuáles promesas te ha dado Dios? ¡Sin importar cuántas ha dado, todas son Sí!” ¡en Jesús! ¿Estás declarando “Amén” por cada una?

Sigamos diciendo “¡Amén!” por fe y que Dios reciba toda la gloria - ¡por las promesas dadas y por las cumplidas!

Wednesday, August 16, 2017

A Song (Una Canción)

For those who feel like God has called you to a difficult path, who are weary and discouraged, who are tempted to walk or run away...may you hear your Shepherd's tender voice today. May you listen to His loving words. May you receive from Him more grace, grace to stay. To stay the course, to stay in faith, to stay in hope, to stay surrendered. To stay, and one day see the victory and the harvest.

God bless you.

"I am the good shepherd; I know my sheep and my sheep know me...My sheep listen to my voice; I know them, and they follow me." -John 10:14, 27


Don’t Run Away

Lord, you’ve called me by name, told me who I am,
Promised me that you have good plans,
You’ve given me blessings true,
Amazed me, as I’ve seen more of you!
Yet at times the path you choose for me
Is so different than what I hoped it’d be.
It’s so hard, so filled with sweat and tears,
With every challenge, I lift up continual prayers.
By faith I move forward, one tiny step by step,
Til the moment when I feel I can’t take another breath,
When my strength is gone, and my eyes can’t see,
When weary and overwhelmed, I fall to my knees,
When I look to other paths, where life seems easy,
And cry out, questioning why you chose this one for me.

Chorus:
How many times have I been here,
At the crossroad of faith and fear?

How many times have I heard you say,
“My child, don’t run away.”
Gently, you take my hand, you draw my gaze,
Til I listen to your thoughts, your ways.
“Child, you don’t see now where this painful path leads,
But trust my heart, let your tears be the seeds.
There is purpose in the process, growth through the pain,
What looks easy has little value, lacking eternal gain.
Keep believing my promises, know I want your best,
Stay on your path, and you will reap the harvest.”

Lord, it’s only your grace that has carried me this far,
It’s only your love that has comforted my heart
Each time I’ve cried out in despair or agony,
You’ve never failed or forsaken me.
Still at times I’m so weak,
I need more of your power, your strength.
You’ve called me to an impossible task,
Help me remember my willingness is all you ask.
You alone can raise the dead,
Or move my feet one more step ahead.
Where does this path lead? Only you know.
No matter how hard, or when I want to go,
Don’t let me turn aside, or ever say, “I’m through,”
Because you know deep inside, I want to follow you.

Bridge:
When I hear you speak,
“Beloved, don’t run away,”
Please pour more grace over me,
Help me listen, help me stay.

by Joanna K. Harris ©2017


Una Canción

Para los que sienten que Dios los ha llamado a un camino difícil, que se sienten débiles y desanimados, que están tentados a escapar… Escuchen la tierna voz de su Pastor hoy. Escuchen Sus amorosas palabras. Reciban de Él más gracia, gracia que permanezca. Para permanecer en curso, en fe, en esperanza; para permanecer rendidos. Para permanecer y ver un día la victoria y la cosecha.

Dios te bendiga.

"Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí...Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen." -Jn. 10:14, 27


No Huyas

Señor, me has llamado por mi nombre, me dijiste quién soy,
Me prometiste que tienes buenos planes,
Me has dado promesas verdaderas,
¡Me has maravillado, porque he visto más de ti!
Sin embargo a veces el camino que escoges para mí
Es tan diferente de lo que yo esperaba que fuera.
Es tan difícil, tan lleno de sudor y lágrimas,
Con cada desafío, elevo continuas oraciones.
Por fe voy adelante, pasito a pasito,
Hasta el momento en que siento que no puedo aspirar otra bocanada,
Cuando mi fuerza se ha ido y mis ojos no pueden ver,
Cuando débil y sobrecogida, caigo de rodillas,
Cuando veo el camino de otros, donde la vida parece fácil,
Y ruego, preguntando porqué escogiste éste para mí.

Coro:
¿Cuántas veces he estado aquí,
en la encrucijada de fe y temor?
Cuántas veces te he escuchado decir,
“Hijo mío, no huyas.”
Suavemente, tomas mi mano, llamas mi atención,
Hasta que escucho tus pensamientos, tus maneras.
“Hija, ahora no ves a donde lleva este penoso camino,
Pero confía en mi corazón, deja que tus lágrimas sean las semillas.
Hay un propósito en el proceso, crece a través del dolor,
Lo que parece fácil tiene poco valor, sin ganancia eterna.
Sigue creyendo mis promesas, sabe que quiero lo mejor para ti,
Sostente en tu camino, y recogerás la cosecha.”

Señor, es sólo tu gracia que me ha traído hasta aquí,
Es sólo tu amor que ha consolado mi corazón
Cada vez que he clamado en desesperación o agonía,
Nunca me has fallado o abandonado.
Aun así a veces soy muy débil,
Necesito más de tu poder, tu fortaleza.
Me has llamado para una tarea imposible,
Ayúdame a recordar que mi disposición es todo lo que pides.
Sólo tú puedes levantar a los muertos,
O mover mis pies un paso adelante.
¿A dónde lleva este paso? Sólo tú sabes.
No importa lo difícil o cuándo quiero ir,
No dejes que me quede a un lado o diga nunca, “Ya he terminado,”
Porque sabes que muy dentro de mí quiero seguirte.

Puente:
Cuando te escucho hablar,
“Amado, no huyas,”
Por favor derrama más gracia sobre mí,
Ayúdame a escuchar, ayúdame a quedarme.

por Joanna K. Harris ©2017

Wednesday, August 2, 2017

Play Your Song (Toca Tu Canción)

I love good music. I enjoy listening for the various instruments in an orchestra, trying to identify each one adding its unique voice to the unified whole. There’s something inspiring about all the different instruments working together in harmony to create a beautiful sound. It delights my soul.

It also makes me wonder if God feels the same about us. Does He look at His children and delight to hear each of us playing our special part in His symphony? I think He does.

Ephesians 4:16 says it this way:
"From him (Jesus) the whole body (the church), joined and held together by every supporting ligament, grows and builds itself up in love, as each part does its work."

In this metaphor of the church as a body, it's clear that each of us has a special role to play. As we live that out in love, the whole body grows and is blessed.

Here on earth we understand about physical bodies. We live in them, are limited by them, and experience good and bad with them. From our earthly view, the body is a good metaphor for us to consider.

From a heavenly perspective, where there aren't physical limitations like here on earth, perhaps a better metaphor for us is an orchestra. As the heavenly host is observing our lives, what do they see? What do they hear?

Do they see us working together in harmony? Do they hear each of us playing the special melody God has written...just for you, just for me?

Do you know what your song is?

Are you learning how to play it?

Is anything holding you back from sounding those beautiful notes with your life?

For me, I think I spent a lot of years quietly chiming in with a random note here or there. When it seemed like there was other music playing loudly and it felt safe to contribute without anyone noticing, I'd play a few notes. I didn't fully understand or embrace my role in the orchestra.

Lately it seems like God isn't letting me stay quiet as much. It's like I see the Conductor pointing His baton at me and calling me to sound out my notes loud and clear.

It's not that my song is better or worse than anyone else's. It's just my song. And God wants to hear it. He wrote it just for me. He doesn't want me to leave it on the music sheet. He wants it to be heard.

Because the orchestra needs my song, just like it needs yours.

God has a special song He's written just for you. He created you uniquely. He blessed you with gifts and talents. He allowed you to go through the hardship and pain that He has used to sharpen your ability to play the song that only you have been given.

Where are you? Are you hiding behind the music stand? Or are your eyes on the Conductor, ready to play your song with all your heart?

Heaven is watching.
The world is waiting.
The orchestra is playing.

So play your song, dear friend. 

Play your song.


Toca Tu Canción

Me encanta la buena música. Disfruto escuchando los diferentes instrumentos en una orquesta, tratando de identificar cada uno agregando su voz única con el todo unificado. Hay algo inspirador en el hecho de que  todos los instrumentos trabajen juntos en armonía para crear un hermoso sonido. Eso deleita mi alma.

También me hace preguntarme si Dios siente lo mismo acerca de nosotros. ¿Mira Él a Sus hijos y se deleita escuchándonos a cada uno tocando nuestra parte especial de Su sinfonía? Creo que sí.

Efesios 4:16 lo dice de  esta manera:
En esta metáfora de la iglesia como cuerpo, es claro que cada uno de nosotros tiene un papel especial que jugar. Al vivirlo en amor, todo el cuerpo crece y es bendecido.

Aquí en la tierra entendemos de cuerpos físicos. Vivimos en ellos, estamos limitados por ellos y experimentamos lo bueno y lo malo con ellos. Desde nuestra visión terrenal, el cuerpo es una buena metáfora a considerar.

Desde una perspectiva celestial, donde no hay limitaciones como aquí en la tierra, quizá una metáfora mejor para nosotros sea una orquesta. A medida que el ejército celestial está observando nuestras vidas, ¿qué ven? ¿Qué oyen?

¿Nos ven trabajando juntos en armonía? ¿Nos oyen a cada uno tocando la melodía especial que Dios ha escrito… justo para ti y para mí?

¿Sabes cuál es tu canción?

¿Estás aprendiendo cómo tocarla?

¿Hay algo que te impide reproducir esas hermosas notas con tu vida?

De mi parte, creo que pasé muchos años en silencio tocando notas al azar aquí o allá. Cuando parecía que había otra música sonando más duro y parecía seguro contribuir sin que nadie notara, tocaba unas pocas notas. No entendía totalmente ni tomaba mi papel en la orquesta.

Últimamente parece que Dios no me está permitiendo estar tan silenciosa. Es como si viera al director señalándome con su batuta y llamándome a tocar mis notas fuerte y claro.

No es que mi canción sea mejor o peor que la de otras personas. Es sencillamente mi canción. Y Dios quiere escucharla. La escribió sólo para mí. No quiere que la deje en la partitura. Quiere que se escuche.

Porque la orquesta necesita mi canción, igual que necesita la tuya.

Dios tiene una canción especial que escribió sólo para ti. Te creó único. Te bendijo con dones y talentos. Te permite atravesar las dificultades y el dolor que Él usa para agudizar tu habilidad de tocar la canción que sólo a ti se te ha dado.

¿Dónde estás? ¿Te estás escondiendo detrás del atril? O ¿están tus ojos en el director, listo para tocar tu canción con todo tu corazón?

El cielo está mirando.
El mundo está esperando.
La orquesta está tocando.

Así que toca tu canción, querido amigo.

Toca tu canción.

Wednesday, July 19, 2017

Unseen Reality (Realidad Invisible)

I enjoyed a wonderful visit in Scotland this summer! In that part of the world, the weather is very different from Florida in the summer. It's cooler there and rains a lot, and it's more often cloudy than sunny. We did have some nice sunny days, but other days it was so cloudy we didn't see the sun at all.

While I was there, God also worked it out for me to go to Northern Ireland for a week, which was a sweet blessing! I took a short flight from Scotland to Northern Ireland. As the plane climbed into the sky, we flew through a thick cloud bank. Suddenly we came out on top of the clouds, and the sun was blazing brilliantly in the sky!

It was like I suddenly remembered that the sun did still exist, even though I hadn't seen it in a while. There it was shining brightly over the top of that cloud bank. The sun had never left or wavered or faltered. I just hadn't been able to see it through the clouds.

The fact is that the sun doesn't move or change. The earth moves, and clouds can come and block our view, but the sun is always shining its light.

I think we often forget this truth because we say things like, "I wish the sun would come out" or "The sun disappeared behind a cloud." In reality, the sun didn't hide or move. But we often speak words based on the perception of what we see or feel, not on the greater unseen reality.

We can do the same with God, can't we? He is always there, unchanging. Jesus is always present, shining His light in our lives. But sometimes we can't see Him because of stormy circumstances or a dark night of the soul. We may say things like, "Where is God now?" or "I wish God would show up in my life." But the unseen reality is that He is ever-present, always glorious.

Maybe sometimes we just need a little flight of faith to lift us above the cloud banks, where we can see His light blazing so brightly that we pause in awe. Where we remember that He is present. He is beautiful. And He is active in our lives.

Maybe we need to speak words that reflect the unseen reality of who Jesus is, instead of how we feel in the moment.

He has never left us.
His love for us endures through every storm.
His faithfulness never fails.
His mercies are new every morning. 
He is eternally good.

I'm thankful God has given us His Word, our source of truth and the fuel of our faith. And I'm thankful God speaks to us through His creation, reminding us of eternal realities that are sure and steady, even though unseen. 

"Though you have not seen Him (Jesus), you love Him; and even though you do not see Him now, you believe in Him and are filled with an inexpressible and glorious joy, for you are receiving the end result of your faith, the salvation of your souls." -1 Peter 1:8-9


Realidad Invisible

¡Disfruté una maravillosa visita en Escocia este verano! En esa parte del mundo el clima es muy diferente al de Florida en el verano. Es más fresco allá y llueve mucho, y es nublado con más frecuencia que soleado.

Mientras estaba allí, Dios obró para que fuera también a Irlanda del norte por una semana, ¡lo que fue una dulce bendición! Tomé un corto vuelo de Escocia a Irlanda del norte. A medida que el avión subía al cielo, volamos a través de un banco espeso de nubes. Repentinamente salimos sobre las nubes ¡y el sol estaba brillando ardientemente en el cielo!

Fue como si repentinamente recordara que el sol sí existe, aunque no lo había visto por un rato. Estaba allí brillando sobre ese banco de nubes. El sol nunca se fue, vaciló o flaqueó. Sencillamente yo no podía verlo a través de las nubes.

El hecho es que el sol no se mueve o cambia. La tierra se mueve y las nubes pueden venir y bloquear nuestra vista, pero el sol siempre está mostrando su luz.

Creo que con frecuencia olvidamos esta verdad porque decimos cosas como: “Desearía que el sol saliera” o “El sol desapareció detrás de una nube.” En realidad, el sol no se escondió ni se movió. Pero con frecuencia decimos palabras basados en la percepción de lo que vemos o sentimos, no en la realidad invisible más grande.

Podemos hacer lo mismo con Dios, ¿no es cierto? Él siempre está ahí, invariable. Jesús siempre está presente, alumbrando nuestras vidas con Su luz. Pero a veces no lo podemos ver debido a circunstancias tempestuosas o una negra noche del alma. Podemos decir cosas como: “¿dónde está Dios ahora?” o “me gustaría que Dios se apareciera en mi vida.” Pero la realidad invisible es que Él siempre está presente, siempre glorioso.

Tal vez a veces sencillamente necesitamos un pequeño vuelo de fe para levantarnos sobre los bancos de nubes, donde podemos ver Su luz tan resplandeciente que nos detenemos maravillados, donde recordamos que Él está presente. Es hermoso. Y está activo en nuestras vidas.

Quizá necesitamos decir palabras que reflejen la realidad invisible de quién es Jesús, en lugar de cómo nos sentimos en el momento.

Él nunca nos ha dejado.
Su amor por nosotros perdura en cada tormenta.
Su fidelidad nunca falla.
Sus misericordias son nuevas cada mañana.
Él es eternamente bueno.

Estoy agradecida que Dios nos ha dado Su Palabra, nuestra fuente de verdad y el combustible de nuestra fe. Y estoy agradecida que Dios nos habla a través de Su creación, recordándonos realidades eternas que son seguras y firmes, aunque invisibles.

“a quien amáis sin haberle visto (Jesús), en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.” -1P. 1:8-9

Wednesday, July 5, 2017

Qualified - Guest Post ( Competentes – Publicación de invitado)


Today I'm delighted to share a guest post from one of my dear friends and a faithful prayer warrior. I know you'll be blessed by his encouraging words.


Qualified - by Jason Arias

I believe that everyone who is following Christ has been called to things that are bigger than what they are capable of. Ephesians 2:10 says, "For we are his workmanship, created in Christ Jesus for good works, which God prepared beforehand that we should walk in them." (NKJV) This can easily become a cliché statement for believers. We have probably all heard it so many times, but have you ever considered what this means for you personally? God has placed dreams and purposes in each of our hearts, things that we know are impossible to do on our own. Some of them are smaller, such as speaking a kind word to someone who is having a bad day, offering to help someone who needs a hand, or joining a prayer team. But some of them are much larger, perhaps serving in a leadership role at your church, or even starting a whole new ministry.

We need to be aware that no matter where we are serving, there is an enemy that wants us to believe that we are disqualified. It happens everywhere - from the person walking down the street telling people that God loves them, to the church nursery worker, Sunday school teachers, prayer warriors, ministry team leaders, and even pastors and evangelists. There is no exception to this. Satan, our enemy, does not want us to spread God's love, and he certainly doesn't want us to share the gospel. He will do anything in his (limited) power to stop us. One of his favorite tactics is to remind us of our own limitations, bringing up those times that we have failed and disappointed God, running through the list of our shortcomings. He will try to tell us, "You can't do this!" The list of reasons that he brings to disqualify us is seemingly endless.

But there is a weapon that is more powerful than all of those lies. We can use the Word of God to combat the enemy. Satan's lies are no match for God's Word. It's not as if there is a power struggle, where two super heroes are pushing each other back and forth, with a winner finally emerging. Satan's lies are instantly broken by the power of God's Word - no contest! The Bible has labeled him as "the accuser of the brethren." Revelation 12:10 tells us that Satan is constantly accusing us in front of God day and night. However in that same verse it also tells of his defeat! Speak the Word of God to silence the lies of the enemy.

Thank you God for the blood of Jesus! It has washed away all of my sins and made me righteous in God's sight! It is not because of anything that I have done. It is a free gift! My qualifications are based on His power and His strength. I don't have to be good enough, because I never can be. I only need to trust in Jesus and rely on Him.

See what God's word says:
Then I heard a loud voice shouting across the heavens, "It has come at last--salvation and power and the Kingdom of our God, and the authority of his Christ. For the accuser of our brothers and sisters has been thrown down to earth--the one who accuses them before our God day and night." -Revelation 12:10 NLT

Qualifying verses:

You did not choose me, but I chose you and appointed you so that you might go and bear fruit--fruit that will last--and so that whatever you ask in my name the Father will give you. -John 15:16 NIV

"If you can?" said Jesus. "Everything is possible for one who believes." -Mark 9:23 NIV

He has saved us and called us to a holy life--not because of anything we have done but because of his own purpose and grace. This grace was given us in Christ Jesus before the beginning of time" -2 Timothy 1:9 NIV

Because of our faith, Christ has brought us into this place of undeserved privilege where we now stand, and we confidently and joyfully look forward to sharing God's glory. -Romans 5:2 NLT

We can rest in the fact that the power to do God's work doesn't come from us, it comes from Him. On our own, we wouldn't be able to do anything. But because His Spirit is alive in us, we are able to do greater things than we ever imagined possible. We can follow the dreams that He has given us, not because of our talents or intellect, but because we know that He will equip us at the right time. As we prepare to do God's work, the most important preparation is in our heart. When we stand in humility, and recognize that we really are not able to do this on our own, we are in the perfect place to be used by God to impact the world.

So whether God is leading you to start a small group, teach a class, help a stranger, or start a new ministry, take that next step in faith. It is because of the blood of Jesus that we are qualified.


Competentes – Publicación de invitado

Hoy me gozo en compartir una publicación de invitado de uno de mis queridos amigos y un fiel guerrero de oración. Sé que serán bendecidos por estas alentadoras palabras.

Competente –por Jason Arias

Creo que todo aquel que está siguiendo a Cristo ha sido llamado a cosas que son más grandes que lo que es capaz de hacer. Ef. 2:10 dice: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” Ésta puede convertirse fácilmente en una declaración cliché para los creyentes. Probablemente todos la hemos escuchado muchas veces pero, ¿alguna vez has considerado lo que significa para ti personalmente? Dios ha puesto sueños y propósitos en cada uno de nuestros corazones, cosas que sabemos que nos es imposible hacerlas por nosotros mismos. Algunas son pequeñas, como decir una palabra amable a alguien que tiene un mal día, ofrecer ayuda a alguien que necesita una mano o unirse a un grupo de oración. Pero algunas son mucho más grandes, quizá servir en  un papel de liderazgo en tu iglesia o aun comenzar un nuevo ministerio.

Necesitamos ser conscientes que no importa donde estemos sirviendo, hay un enemigo que quiere que creamos que somos incompetentes. Sucede en todas partes – desde la persona que camina por la calle diciéndole a la gente que Dios los ama, hasta el trabajador de la salacuna en la iglesia, los profesores de la escuela dominical, guerreros de oración, líderes del equipo de ministerio e incluso los pastores y evangelistas. No hay excepción para esto. Satanás, nuestro enemigo, no quiere que propaguemos el amor de Dios y ciertamente no quiere que compartamos el evangelio. Él hará cualquier cosa en su (limitado) poder para detenernos. Una de sus tácticas favoritas es recordarnos nuestras propias limitaciones, sacando a relucir aquellas veces en que le hemos  fallado a Dios y lo hemos decepcionado, revisando la lista de nuestras deficiencias. Tratará de decirnos: “¡No puedes hacerlo!” La lista de razones que trae para descalificarnos es casi interminable.

Pero hay un arma que es más poderosa que todas esas mentiras. Podemos usar la Palabra de Dios para combatir al enemigo. Las mentiras de Satanás no son rivales para la Palabra de Dios. No es como si hubiese una lucha por el poder, donde dos súper héroes se empujan mutuamente, hasta que finalmente emerge un ganador. Las mentiras de Satanás son rotas instantáneamente por el poder de la Palabra de Dios - ¡no hay competencia! La Biblia lo ha rotulado como “el acusador de los hermanos.” Apocalipsis 12:10 nos dice que Satanás está constantemente acusándonos frente a Dios día y noche. Sin embargo, ¡en ese mismo versículo también nos habla de su derrota! Habla la Palabra de Dios para silenciar las mentiras del enemigo.

¡Gracias Dios por la sangre de Jesús! ¡Ha lavado todos mis pecados y me ha hecho justo a la vista de Dios! No es por nada que yo haya hecho. ¡Es un regalo! Mis calificaciones están basadas en Su poder y Su fortaleza. No tengo que ser suficientemente buena porque nunca podré serlo. Solamente necesito confiar en Jesús y descansar en Él.

Mira lo que dice la Palabra de Dios:
“Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos,(J) el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.” –Apocalipsis 12:10

Versículos capacitadores:

“No me escogieron ustedes a mí,  sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto,  un fruto que perdure.  Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. .” –Jn. 15:16 NVI

“Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” –Mr. 9:23

“quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,” –2 Ti. 1:9

“por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.” -Ro. 5:2

Podemos descansar en el hecho de que el poder para hacer la obra de Dios no viene de nosotros sino de Él. Por nosotros mismos no podemos hacer nada. Pero porque Su Espíritu está vivo en nosotros, podemos hacer cosas más grandes de las que nunca hemos imaginado posible, Podemos seguir los sueños que Él nos ha dado, no por nuestros talentos o nuestro intelecto, sino porque sabemos que Él nos capacitará en el momento oportuno. Mientras nos preparamos para hacer la obra de Dios, la preparación más importante es en nuestro corazón. Cuando estamos en humildad y reconocemos que realmente no podemos hacerlo por nosotros mismos, estamos en el lugar perfecto para ser usados por Dios para impactar al mundo.

Así que sea que Dios te está guiando a comenzar un grupo pequeño, enseñar una clase, ayudar a un extranjero o comenzar un ministerio nuevo, da el próximo paso en fe. Es por la sangre de Jesús que somos competentes.