Thursday, August 16, 2018

Unexpected Expected Blessings (Inesperadas Esperadas Bendiciones)

Christine Caine has a new book out called "Unexpected," and I hope I'll get to read it soon. The quotes and excerpts I've read so far have been helpful and encouraging. It's a topic we all can relate to.

Each of us face unexpected situations, trials, and challenges in life. And the reality is that we are not in control. But when unexpected things do happen, we know the One who is in control. And the amazing thing about God is that so many times He works through those unexpected challenges to give us unexpected blessings.

I was reading in Romans 15 recently, and I paused after reading this verse:
"I know that when I come to you, I will come in the full measure of the blessing of Christ." (v.29)

Paul was writing a letter to the Christians in Rome. He wanted to visit them and this was his expectation - that he would visit them "in the full measure of the blessing of Christ."

When I read his words, I thought, "That's not what happened!" Paul was arrested in Jerusalem by his own people who accused him of many things. The Jews plotted to kill him, and he finally appealed to Caesar, so he was shipped to Rome as a prisoner. And then he endured a horrible storm and shipwreck on the way to Rome...that doesn't sound like the "full measure of the blessing of Christ." Does it?

Well, the Holy Spirit didn't let me stop there.

Paul's expectation was to go to Rome in the blessing of Christ. The way he got to Rome certainly was not what he expected. It was a painful and perilous journey.

But then I turned to Acts 28 to read the rest of the story. Here's what it says:
"When we got to Rome, Paul was allowed to live by himself, with a soldier to guard him. ... For two whole years Paul stayed there in his own rented house and welcomed all who came to see him. He proclaimed the kingdom of God and taught about the Lord Jesus Christ--with all boldness and without hindrance!" -Acts 28:16, 30-31

Wow! The apostle who faced persecution in almost every place he'd ever been was given an unexpected blessing of two years of peace and unhindered ministry! Two years of being "under guard" also meant he was guarded from those who might otherwise have persecuted him. In a sense, he had built in protection. He was able to preach and teach and evangelize to everyone who came to see him.

I think that might be considered "the full measure of the blessing of Christ." Don't you?

So, yes his journey was unexpected. But the result was an unexpected gift. And the expected full measure of the blessing of Christ was probably even better than what he had originally imagined.

Right now you may still be in the middle of your painful or perilous journey. You may be wondering what happened to the full measure of the blessing of Christ in your life. I've felt that way lately. But I'm so thankful that Jesus opened my eyes to see this unexpected part of Paul's story.

As God's children we can always have an expectation of His blessing. Jesus died on the cross in order to take all of our failure, sin, and guilt. And instead Jesus gave us the gift of His righteousness and favor with God. God is blessing us because of Jesus. That's God's character - faithful, righteous, just, gracious, loving, good.

However, the way God's blessings come in our lives are often not the way we expect. I don't know about you, but I want to live expecting God's blessing in my life. But I also want to have faith to trust Him to bring His blessing in whatever unexpected way He chooses. This is not easy. Yet I believe there is a moment of awe-filled wonder ahead for us when we see how God used the unexpected journey to bring blessing beyond what we ever expected!

Hallelujah! All praise to our God.


Inesperadas Esperadas Bendiciones
Christine Caine ha publicado un nuevo libro llamado “Inesperado” y espero terminar de leerlo pronto. Las citas y extractos que he leído hasta ahora han sido de ayuda y de ánimo. Es un tema con el que todos podemos relacionarnos.
Cada uno de nosotros enfrenta situaciones, pruebas y desafíos inesperados en la vida. Y la verdad es que no estamos en control. Pero cuando cosas inesperadas suceden, conocemos al Único que está en  control. Y lo asombroso acerca de Dios es que muchas veces Él obra a través de esos desafíos inesperados para darnos bendiciones inesperadas.
Recientemente estuve leyendo en Romanos 15 e hice una pausa después de leer este versículo: “Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo” (v. 29)
Pablo estaba escribiendo una carta a los cristianos en Roma. Quería visitarlos “con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.”
Cuando leí estas palabras pensé “¡Eso no fue lo que pasó!” Pablo fue arrestado en Jerusalén por su propia gente que lo acusaba de muchas cosas. Los judíos conspiraron para matarlo y él, finalmente, apeló a César así que lo embarcaron a Roma como prisionero. Y luego soportó una terrible tormenta y un naufragio yendo hacia allá… eso no suena como “la abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.” ¿Verdad?
Bueno, el Espíritu Santo no me permitió detenerme allí.
La expectativa de Pablo era ir a Roma con la bendición del evangelio de Cristo. La forma como llegó allí ciertamente no fue como esperaba. Fue un viaje doloroso y peligroso.
Pero luego fui a Hechos 28 a leer el resto de la historia. Aquí está lo que dice:
“Cuando llegamos a Roma, el centurión entregó los presos al prefecto militar, pero a Pablo se le permitió vivir aparte, con un soldado que le custodiase… Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento” –Hch. 28:16, 30-31
¡Guau! Al apóstol que enfrentó persecución en casi todos los lugares en los que alguna vez estuvo le dieron una bendición inesperada de ¡dos años de paz y ministerio sin impedimento! Dos años de estar “custodiado” también significaba que estaba custodiado por aquellos que en otras circunstancias lo habrían perseguido. En algún sentido había encontrado protección. Pudo predicar, enseñar y evangelizar a todos los que llegaron a visitarlo.
Pienso que eso puede considerarse “la abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.” ¿Verdad?
Entonces sí, su viaje fue inesperado. Pero el resultado fue un regalo inesperado. Y la esperada abundancia de la bendición del evangelio de Cristo probablemente fue aún mejor de lo que él había pensado originalmente.
Puede ser que ahora mismo estés en medio de tu doloroso o peligroso viaje. Puedes estar preguntándote qué pasó con la abundancia de la bendición del evangelio de Cristo en tu vida. Yo me he sentido así últimamente. Pero estoy muy agradecida porque Jesús abrió mis ojos para ver esta inesperada parte de la historia de Pablo.
Como hijos de Dios podemos tener siempre una expectativa de Su bendición. Jesús murió en la cruz para llevar todos nuestros fracasos, pecados y culpas. Y en su lugar nos dio el regalo de Su justicia y favor con Dios. Dios nos está bendiciendo gracias a Jesús. Ése es el carácter de Dios – fiel, único, justo, lleno de gracia, amoroso, bondadoso.
Sin embargo, la manera en que llegan las bendiciones de  Dios a nuestras vidas usualmente no son como las esperamos. No sé de ti, pero yo quiero vivir esperando la bendición de Dios en mi vida. Pero también quiero tener fe para confiar en que Él enviará Su bendición en cualquiera que sea la manera que Él escoja. Esto no es fácil. Con todo, yo creo que hay un momento de indescriptible maravilla delante de nosotros cuando vemos como Dios usó el inesperado viaje para traer bendición ¡más allá de lo que nunca imaginamos!
¡Aleluya! Toda alabanza sea dada a nuestro Dios.